Una finca terapéutica en Figueira da Foz, dedicada al silencio, a la respiración y al reencuentro con lo esencial.
Nació del deseo de crear un lugar donde el tiempo se ralentiza y el cuerpo descansa. Rodeada de naturaleza, Fonte Quente acoge a quien busca una pausa verdadera — lejos del ruido, cerca de lo esencial.
"Desde 2022, acompañamos a personas que necesitan parar, respirar y relajarse, creando espacio para que se escuchen, recuperen el equilibrio y cuiden de su bienestar."
João LourençoFundador de Fonte QuenteJoão Lourenço es terapeuta de Sound Healing y chamán, profundamente ligado a la naturaleza desde la infancia, habiendo crecido en los bosques del centro de Portugal. Su camino espiritual con el sonido comenzó en 2012 y, años más tarde, fue consagrado chamán en Brasil. Trabaja en Fonte Quente y en Casa Som de Cura, así como en otros espacios sagrados y de sanación, conduciendo rituales, ceremonias y procesos de curación a través del sonido.
El tambor chamánico es un instrumento sagrado y un ser vivo. Su ritmo refleja el latido de la Tierra y del corazón humano, creando un puente entre el mundo físico y los planos espirituales. El tambor calma la mente, enraíza el cuerpo y abre camino a viajes interiores, sanación y una reconexión profunda con la naturaleza y el espíritu.
Construir un tambor es una ceremonia sagrada, no solo un trabajo manual. Cada etapa — trabajar la madera y la piel, definir la intención y honrar los elementos — está guiada por el ritual, la presencia y el respeto. Durante el proceso, el tambor es despertado y consagrado, recibiendo su voz y su propósito. Esta ceremonia es un viaje de transformación, donde el tambor y su guardián nacen juntos.
El tambor es una herramienta de sanación, meditación, ceremonia y oración. Su sonido crea un espacio seguro y acogedor, que ayuda a liberar tensiones emocionales, restablecer el equilibrio y reconectarlo con su ritmo interior. Cuidar de su tambor es honrarlo, escucharlo y construir una relación basada en el respeto, la intención y la presencia. El tambor no se limita a ser tocado — se escucha, se confía y se vive.
Gongs planetarios y cuencos tibetanos que calman el sistema nervioso y conducen a una relajación profunda.
Ambientes distintos, interiores y al aire libre, para meditar, descansar y reencontrar la calma.
Rodeados de árboles y silencio, en contacto directo con la tierra y el ritmo natural de las cosas.
Tiempo para relajarse, respirar y volver a sí mismo — a su propio ritmo, sin prisas.
Sesiones dirigidas por personas formadas, presentes en cada etapa de su recorrido.
Caminatas por la naturaleza, al son de los pájaros y del agua, en plena serenidad.
Una experiencia única. El contacto con la naturaleza y la relajación que sentimos fueron inolvidables. Sin duda volveremos.
Maria SilvaLos gongs y los cuencos tibetanos me trajeron una paz espiritual que hacía mucho no sentía. Lo recomiendo a todos.
João CostaUn día memorable en plena naturaleza. Salimos más ligeros, más tranquilos y verdaderamente reconectados.
Ana RodriguesUna experiencia beneficiosa para su salud física y mental, en contacto directo con la naturaleza.
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